Nuevas formas de hacer Historia

Posted on octubre 30, 2013

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Si damos una vuelta por nuestro pasado más cercano, podemos comprobar que la mayoría de los levantamientos que se han producido en nuestra sociedad han ocurrido por llegar a un límite infranqueable dentro de ésta: la miseria. Cuando la sociedad ve que está en ella y que, para más inri, los estratos sociales superiores todavía les quieren quitar lo poco que les queda subiéndoles los impuestos, sobretodo de los productos de primera necesidad, es entonces cuando todo estalla. Es como cuando un vaso de agua se va llenando gota a gota durante años y años, y un día, de repente, se desborda y empieza a salir agua sin poder pararla.
Decidme, ¿Para qué se tiene que esforzar el estrato social con más poder de todos si puede “mandar” que se esfuercen los otros?, ¿qué les importa a ellos que la gente no tenga para comer o un techo que les dé cobijo? ¿y que sus hijos mueran de frío o de desnutrición? Mientras ellos estén bien, ¿qué importa cómo les vaya a lo demás?

Cuando la gente se enfadaba…

Por estos pensamientos y otros muchos la gente empieza a salir de sus casas para demostrar su enfado, agobio y penurias guardadas durante años. Y también es ahora cuando dan más miedo, porque la gente cuando ha llegado a ese límite infranqueable se arma de valor y de todo aquello que se pueda considerar instrumento peligroso y se va en busca de todos aquellos que han tenido el valor de arrebatar  el bienestar (si es que lo han tenido alguna vez) que se merecen por todas las horas de trabajo, por todos los impuestos que pagan y por haber confiado todo lo que tienen a personas avariciosas que han estado estrujándoles hasta la última gota de sudor de su frente.

Algunos ejemplos llamativos de revueltas sociales en nuestra historia son:
– los del “Motín de Boston” de la Guerra de Independencia de EEUU: Tras años de represión por parte del gobierno inglés, los norteamericanos fueron incapaces de ver con buenos ojos los nuevos impuestos que se querían imponer sobre productos básicos como el papel, el vidrio y la pintura.  Hicieron alguna revuelta sin tener ningún éxito hasta que consiguieron unirse una multitud de hombres dispuestos a hacerse escuchar ¿cómo? pues tirando al mar todo un cargamento de tres barcos cargados de té. Esta primera revuelta fue la que hizo que el gobierno inglés se diera cuenta de que ya no se podía hacer nada por evitar la guerra…
– Poco después encontramos “La toma de la Bastilla”: Revuelta producida por el pueblo francés porque, entre otras cosas, el gobierno no paraba de exprimirles mientras ellos estaban pagando los despilfarros de un gobierno en bancarrota y una crisis económica por una sucesión de malas cosechas.

Cuando la gente se enfada..

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Ahora estamos pasando ante una etapa que, tras una gran crisis económica europea y norteamericana, los gobiernos están tirando demasiado de una cuerda que flojea por instantes. Han pasado más de dos siglos y nos encontramos de nuevo con las mismas circunstancias que en el pasado (la pérdida de viviendas de una parte de la población y situación de niños desnutridos por no poder hacer frente a diferentes y elevados pagos que los de “arriba” imponen, mientras que para otros, la crisis económica parece que no vaya con ellos).
Como hemos podido comprobar, desde que empezó la crisis se han producido centenares de revueltas en toda Europa, pero la más significativa fue la que se inició aquí en España, programada por las redes sociales y que, lejos de armarse con armas, se armaron con la palabra y el silencio durante meses. Una concentración de miles de ciudadanos en toda España que reclamaba cambios de una forma distinta de la conocida hasta ahora.No sé si estas huelgas se produjeron así porque todavía queda el recuerdo de una Guerra Civil y la gente quiere anteponer cualquier solución antes que una sublevación sangrienta, o porque todavía queda la suficiente paciencia para poder aguantar un poco más. Pero lo que sí sé es que han marcado una nueva forma de protesta y que han tenido eco en muchos países que están pasando por una situación similar.

Mucha era la sangre derramada en cada una de las antiguas revueltas. En cambio, la sociedad actual esta vez no ha respondido igual…¿Qué creéis que ha podido pasar? ¿Por qué habiendo fracasado, no se ha pasado a un nivel mayor como sucedía antes?

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Posted in: Nuevas historias