Las memorias vivas de la Guerra Civil española (Parte I)

Posted on noviembre 30, 2013

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Primer coche de arrastre en Muro del Alcoy, de Antonio "el cochero"

Primer coche de arrastre en Muro del Alcoy, de Antonio “el cochero”

¿A alguno de vosotros se os ha ocurrido preguntar a vuestros antepasados sobre sus experiencias durante la Guerra Civil? Yo lo he hecho con diferentes personas y, la verdad, es que lo recomiendo a todo aquel que pueda. Es una experiencia inolvidable sentarse con un ser querido y que te cuente todo aquello vivido en aquellos años. Además de compartir emociones y recuerdos, puedes informarte sobre cómo se vivió la pre-guerra, la guerra y las pos-guerra en el lugar donde has crecido o el de tus antepasados y aprender cómo era la sociedad de aquellos años, sus ideologías, las casas y la ropa…todo!

Mi aventura

Para mí, la entrevista más interesante que he hecho sobre este tema fue la de mi abuela, María Llopis. Su historia es la de una mujer que con 14 años y viviendo en un pueblo pequeño y rural, Muro del Alcoy (Alicante), allí le pilló la guerra

Ella era la pequeña de una familia de 5 hermanos de los cuales una era otra mujer y uno de ellos tenía una discapacidad mental desde que nació. A su padre le llamaban “el cochero”, pues fue el primer hombre del pueblo que tuvo coche (el primero de arrastre con animales). Llevaba la línea Bocairente-Alcoy y Beniarrés-Alcoy, una ciudad industrial donde mucha gente debía tener contacto permanente.

Ese trabajo les permitía vivir gratamente. El trabajo prosperó con los años y la familia compró un par de coches de motor, uno de ellos poco antes de llegar la guerra. De repente, un día, todo desapareció: Sus dos hermanos varones y sanos marcharon a la guerra con ambos automóviles: Uno partió al frente, donde se pasó la guerra trasladando a los heridos a los hospitales más cercanos. El otro solo recuerda que estuvo por Castellón. Todavía hoy mi abuela se emociona al recordar el desespero de pasarse largas épocas sin saber nada de sus hermanos, sin saber si estaban vivos o muertos. Ella misma explica que la guerra fue muy dura, a parte de lo de sus hermanos, sin los coches se habían quedado sin un sustento económico. Mientras muchas de las personas del pueblo trabajaban o tenían tierras y podían comer de lo que les daban éstas, mi bisabuelo se las tuvo que ingeniar para poder sustentar a la familia y escondió dentro de una rueda de recambio que había en el corral de la parte trasera de la casa todos los dineros ahorrados y durante la guerra pudieron ir tirando.

  • El pueblo, ¿malas gentes?

Para María lo más destacable de la guerra fueron los comportamientos que hubo en el pueblo. Para ella fue una vergüenza que en un pueblo tan pequeño donde “todos nos conocíamos” se pronunciaron denuncias entre vecinos, sabiendo los problemas que podían acarrear éstas, llegándose, incluso, al fusilamiento. Muy cercano tiene el recuerdo que tiene de una tarde estar sentada en la calle con una vecina suya, mayor y de repente aparecieron dos guardias y la apuntaron con el fusil mientras le decían que tenía que acompañarles. La mujer se asustó tanto que se meó encima. Mi abuela lo recuerda y se indigna, explicándome que simplemente era una mujer que le gustaba ir a misa los domingos, pero que no entendía nada de política ni se metía en esas cosas. La llevaron al ayuntamiento donde la encerraron hasta la madrugada. Después la dejaron ir, asustada, con un gran shock. “¡Eso no se hace!” dice indignada mientras me relataba con gestos como apuntaron a esa pobre mujer. La mayoría de los males los achaca a un maestro que no era del pueblo: Don Miguel Rovira. Hacía solo unos años que vivía cerca de su casa pero era muy acérrimo a la política. Cuando empieza la guerra, Muro cae en bando de izquierdas, por lo que éste se convertirá en uno de los que manda en el pueblo y, por tanto, en uno de los responsables de las ejecuciones que se hicieron a las gentes del pueblo, pues él mejor que nadie sabía la inclinación política de cada uno.

  • Salpicaduras de guerra en Muro

Recuerda muy bien como podían oírse las sirenas de emergencia de Alcoy cuando se acercaban los aviones que iban a bombardear la ciudad de bando “rojo”. Comenta que todo ocurría muy rápido. “El corazón pasaba de cero a cien en décimas de segundo”. Corrían y se escondían bajo las escaleras de la casa, donde podían sentir la tierra temblar a causa de las bombas caídas a pocos kilómetros de allí. Algunas mañanas, cuando corría la noticia que habían aparecido muertos en las afueras del pueblo, a pesar de lo que sus padres se lo negaban, ella se escapaba e iba corriendo. Temía que pudieran ser sus hermanos pero nunca llegó a reconocer a ningún cadáver. También recuerda sus carreras al tren con su hermana para el estraperlo. Debían hacerlo muy rápidamente porque los guardias estaban vigilando pero era un modo de conseguir cierta comida que escaseaba por la zona. Aunque la comida al pueblo no le faltaba, tenían muy poca variedad, por lo que arriesgarse, en ocasiones, era imprescindible.

Uno de los mejores recuerdos que tiene María de la guerra es el día que llegaron al pueblo camiones enteros cargados de niños de la capital y los repartían entre las casas. Leonor fue la que por suerte o por desgracia tuvo que convivir con mi familia. Mi abuela no recuerda exactamente la edad que tenía, pero un año más menos que ella. Recuerda su extrema delgadez, sus dos trenzas rubias y su gran timidez. Pero no vino sola, pues una hermana pequeña se quedó en la casa de al lado. Aunque no vivían juntas podían verse todos los días, jugar juntas…Ellos debían cuidar a Leonor como un miembro más de la familia, con los gastos que ello conlleva. Al tener la misma edad y compartir habitación hicieron muy buenas migas, aunque “el miedo no le desaparecía de la mirada” dice mi abuela.

  • (…)

En la parte II continuaré contando el desenlace de toda esta historia, porque aunque la trascendencia la tienen siempre las guerras, las posguerras (que será la continuación del post), pueden llegar a ser más duras incluso que la guerra, por lo que nunca debes olvidarte de esa parte esencial de la Historia.

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